En
clase hemos visto la película de Diarios de la Calle (2007), la cual
está basada en hechos reales en 1994, y en ella se cuenta la
historia de una joven profesora que empieza a dar clases en un
instituto de Long Beach, California, donde reinaba la división de
grupos. (Aviso de spoiler).
En
este instituto las clases se dividían en clases de honor (en las
cuales había solo “buenos estudiantes”, la mayoría de raza
blanca) y en clases para “tontos”, como dice uno de los alumnos
en la película. En esta última dejaban a los alumnos con menos
recursos, más problemáticos o a los que sacaban peores notas. Y a
una de estas clases fue asignada la profesora Erin Gruwell.
Los
personajes de esta historia viven en un periodo de guerra no
declarada, sobre todo, luchando contra las personas de diferentes
razas: negros, blancos, latinos, etc. Y se crean diferentes bandas
las cuales luchan por los barrios.
“Yo
escogí Wilson por el programa de integración. Me parece
emocionante, ¿a usted no? Mi padre participó en movimientos de
derechos civiles.” empieza diciendo la protagonista, pero en el
instituto no se molestaban por los casos de alumnos que no
estudiasen, piensan que con el tiempo se acabarían marchando. “No
te molestes” le dice la Jefa del departamento. Pretenden que no se
molesten en mandarles deberes, en enseñarles, en educarlos, porque
piensa que ya son casos perdidos. Pero Erin no pierde la esperanza y
comienza a trabajar con ellos.
Con
el tiempo descubre que lo que le pasa a los alumnos es que no se les
han prestado atención, nadie se ha preocupado por saber qué es lo
que realmente se les pasa por la cabeza, y nadie se ha preocupado por
preguntarles cómo se sienten. Pero también descubre que los alumnos
no se “ponen en la piel de otra persona”, es decir, que hacen
daño sin pensar en lo que pensará el otro.
Entonces
les hace un juego: pega una cinta adhesiva en el suelo haciendo una
línea que cruza la clase y les hace diferentes preguntas. Si se
sienten identificados con esas preguntas deben ir a la línea y sino,
quedarse en su sitio. Empieza con preguntas más cotidianas como
¿Quién se ha comprado el nuevo disco de Snoop Dog?, y después pasa
a preguntas como ¿Cuántos de vosotros tienen amigos que han muerto
por culpa de estas guerras de bandas?
Creo
que con este juego, los alumnos empiezan a darse cuenta de que no
están solos, que hay más personas que tienen los mismos problemas
que ellos, o que les ha ocurrido cosas parecidas. Entonces la clase
empieza a tomar consistencia, los alumnos empiezan a familiarizarse.
Justo
al terminar el ejercicio les da unas libretas para que escriban un
diario, el cual no va a evaluar, pero en el que deben escribir todos
los días lo que quieran, ya sea un poema, una canción, algo del
pasado, etc., y que no va a ser leído por ella a no ser que le den
permiso.
Así
los alumnos empiezan a contar sus vivencias, y la mayoría expresa en
ellos qué les ha pasado para llegar donde están. Erin comienza a
conocerlos gracias a ellos, y a partir de ahí empieza a trabajar con
ellos más personalmente.
Se
da cuenta de que la mayoría nunca ha salido de su barrio, y planea
una excursión.
Erin
comprende que no debe centrarse tanto en la literatura, sino que lo
que debe hacer es atraerlos hacia la educación, hacer que tengan
ganas de conocer el exterior. Así que empieza a darles lecturas de
situaciones semejantes a las suyas, situaciones de guerras, diarios,
como el Diario de Anne Frank. Tal es el interés de los alumnos por
estos temas que consiguen recaudar dinero para poder traer a la mujer
que escondió a Anne Frank solamente para poder hablar con ella y que
les cuente su historia.
Erin
consigue que la clase se convierta en una familia, que no se
discriminen entre ellos, que se den un trato de compañerismo y
amistad entre todos, etc. Los alumnos empiezan a cambiar, como
persona, con la gente que tienen al rededor, y el aula es su lugar
para ser ellos mismos.
Finalmente,
estos diarios los pasan a ordenador y les ponen un título: Freedom
Writers.
La película me ha resultado muy
interesante, y ha habido cosas que me han llamado muchísimo la
atención, como por ejemplo:
Por un lado, el “pasotismo”
de la escuela con respecto a los estudiantes de menor nivel. La
película nos muestra como a alumnos de 14 años les da solamente
libros de adaptaciones de Romeo y Julieta por ejemplo, porque piensan
que no van a ser capaces de leerse la versión normal o porque los
van a estropear… a mi parecer, antes de prohibir o erradicar algo
tan importante como la educación hay que intentar cambiar la
metodología. Si tu metodología no funciona, cámbiala. Porque cada
aula, y cada alumno es un mundo, no puedes pretender tratarlos a
todos de la misma manera. Primero hay que conocer y después actuar.
También
hay varias escenas en las que se refleja la absoluta diferencia que
había, sobre todo, entre las personas blancas y las negras dentro
del instituto, pero no solo por parte de una, si no de las dos
partes. Se muestra una escena en la que el profesor (blanco) de las
clases de honor toma la perspectiva de la única chica negra de su
clase como otra completamente diferente a la de una persona blanca. Y
en otra, Eva, una de las alumnas latinas de la clase de Erin, muestra
todo su odio generalizado a las personas blancas, con
el argumento de que las personas blancas pueden hacer lo que quieran
porque son blancos.
La frase que más me ha gustado
de la película es la que enmarca esta entrada, la que le dice uno de
los alumnos a su madre intentando volver a tener la relación
madre/hijo con ella: “Quiero cambiar y no puedo hacerlo solo.”
Esta frase es la que para mí,
podría resumir esta historia completamente. Creo que esta es la
frase que todos esos niños y niñas tenían en su subconsciente, la
cual ni siquiera sabían que existía, pero ahí estaba, intentado
salir a la luz. Y cuando Erin llegó a conocerlos, por fin salió,
con más fuerza que nunca. Ese deseo por parte de todos de cambiar no
creo que se lo inculque la profesora, ella simplemente ayuda a que
este salga a la luz. Y esto es lo que creo que todos los profesores
deberían hacer, ayudar a sus alumnos a saber qué es lo que les
preocupa de verdad y qué es lo que necesitan, y ya entonces
ayudarles a seguir un camino en esa dirección.